Aceite con Modificaciones Genéticas ¿Alternativa Confiable de Consumo?
Estudio liderado por investigadora UFRO da cuenta de las preferencias en la población de Temuco a la hora de consumir aceites de origen vegetal. Sin embargo, ante la posibilidad de que este alimento esté manipulado genéticamente, los eventuales compradores ponen en la balanza variables como precio, calidad, salud y tipo de modificación.
El consumo de aceites vegetales en la dieta es fundamental, principalmente porque es rico en ácidos grasos, mono o poliinsaturados, una cualidad muy importante para la transformación de grasa en el organismo humano. Según la FAO el consumo de aceite vegetal en nuestro país en 2007 era de 9 litros por persona al año, dato que revela que es un elemento fundamental en la dieta de los chilenos. Sin embargo, las materias primas utilizadas para la elaboración de los aceites de origen vegetal no están exentas de modificaciones genéticas (MG), situación que en muchas ocasiones es desconocida por los consumidores.
Considerando que numerosos estudios dan cuenta que las preferencias de la población se inclinan a consumir alimentos sin manipulación genética y el rechazo a esta condición está altamente probada, existe evidencia de grupos de consumidores que tienen una actitud positiva hacia ciertos alimentos transgénicos (AT). “Es necesario señalar que esta disposición a consumir alimentos con MG depende principalmente de cuál es el objetivo de la intervención y sobre qué especies se aplica. Se sabe que es más aceptado cuando son plantas o microorganismos los que han sufrido alteraciones que cuando se trata de un animal”, dice la académica de la U. de La Frontera, Dra. Berta Schnettler. “Y cuando se trata de vegetales que han sido intervenidos para reducir el uso de pesticidas, el grado de aceptación es mayor, ya que antecedentes previos arrojan que los consumidores son mucho más abiertos a integrar en su dieta este tipo de alimentos, especialmente si presentan beneficios para la salud”, acota.
¿Cuánto sabemos a la hora de comprar?
Por esta razón es que la investigadora llevó a cabo un estudio que buscó determinar la importancia que se le daba al tipo de modificación genética a la hora de comprar aceite. Para ello se realizó una encuesta en dos supermercados de la ciudad de Temuco a 400 consumidores mayores de 18 años responsables de la compra de alimentos en sus hogares. Las preguntas apuntaron a determinar si las personas saben o tienen información respecto de lo que es un alimento transgénico, variedad de aceites y frecuencia de lectura de las etiquetas de los alimentos que adquiere. “Preguntamos si consideraban necesario que el etiquetado indique que el alimento tiene componente transgénicos”, explicó. Los primeros datos arrojaron que la mayor proporción de encuestados consume habitualmente aceite vegetal y de maravilla. De ellos un 74% señaló haber recibido información sobre AT, pero sólo 29,5% sabía su significado. Respecto de la información que figura en las etiquetas, la mayoría dijo estar de acuerdo en que se debe indicar el uso de ingredientes transgénicos en la elaboración del producto.
“Adicionalmente determinamos que el tipo de modificación genética fue más importante que el precio a la hora de decidir qué aceite comprar. Aún cuando los consumidores prefieren el producto no transgénico, no rechazan todos los tipos de MG”, dijo la Dra. Schnettler. “Esto nos permite confirmar que la actitud del consumidor respecto de la biotecnología depende de la modificación genética realizada”.
Salud, Calidad y Actitud
La preferencia hacia el aceite sin MG se manifiesta en la gran mayoría de los consumidores, aún si eso implica un mayor valor, es decir que un menor precio no logró compensar el riesgo de consumir un aceite de origen transgénico. El precio puede ser una importante señal de calidad cuando se percibe cierto riesgo en el producto y por eso los consumidores rechazan los alimentos baratos. Pero si el producto presenta un menor precio, mayor valor nutritivo, aporte de vitaminas y minerales o aportes para el medio ambiente, sí se compensaría el riesgo de adquirir un alimento MG, resultando en una actitud positiva hacia este tipo de alimentos. Finalmente, se concluye que si bien la mayoría los consumidores de Temuco privilegia aceite sin MG (86,8%), se muestran positivos hacia las MG, si estas son de la primera generación de organismos genéticamente modificados (OGM), la cual está enfocada en la incorporación de caracteres productivos que benefician a los productores y que además implican un beneficio directo para el medio ambiente y para el consumidor.
por: Lorena Espinoza Arevalo, Vrip UFRO

