Columna del Diario El Mundo de Venezuela 26/04/2011
El Pensamiento Económico Independiente
Fatima Dos Santos
El título de este artículo no es un eslogan: es el nombre de la última etapa en el Desarrollo Económico de la persona, según la psicóloga chilena Marianela Denegri.
Arranquemos por lo más cruel: es difícil llegar a esta etapa si no se ha recibido información económica de algún tipo. En otras palabras, es poco probable (aunque no imposible) lograrla exclusivamente por medio de la experiencia o de la observación. Se requiere algo de teoría.
Ahora lo piadoso: para llegar a esta etapa, tampoco es necesario estudiar economía. Información y formación se reciben de múltiples fuentes.
La función de los medios de comunicación es decisiva, y son importantísimos los contenidos que transmiten los grupos de pares y el intercambio que se produce con ellos. Figuras de autoridad como padres, maestros e incluso los trabajadores del banco son también altamente formativos.
Conceptualmente, la etapa arranca a partir de los 14 o 15 años de edad, por lo que un adulto instruido debería encontrarse en ella. En la práctica, sin embargo, es muy probable conseguir gente crecidita que se ha “estacionado” en estadios anteriores, de los cuales hemos venido hablando recientemente (el pensamiento Pre-Económico, el Pensamiento Económico Primitivo o el Subordinado).
El desarrollo incompleto de estas etapas, así como las variables que influyen en que esto ocurra, son elementos de los que hablaremos en próximas ediciones.
La principal característica del Pensamiento Económico Independiente es que el sujeto al fin es capaz de plantear y responder preguntas económicas por sí mismo. Es decir, puede identificar contradicciones y resolverlas inferencialmente, y también logra acotar lagunas e intentar encontrar información sobre ellas. Esto le permite un entendimiento cada vez más completo de los procesos económicos, y origina un ciclo de aprendizaje continuo que puede ocupar toda la vida.
Otra característica fundamental aquí es la interacción entre sistemas: ya no aparece lo económico desligado de lo político y lo social, sino íntimamente imbricados. De igual forma, en el ámbito puramente económico se logran tender puentes entre conceptos que antes aparecían divorciados (inflación-precio del petróleo- emisión de bonos-encaje bancario, por poner un ejemplo). Esto permite aprehender procesos complejos como la emisión de dinero, el crecimiento económico, la distribución de ganancias, los procesos de inversión. Sin haber logrado este nivel de comprensión, resultaría difícil razonar en torno a políticas económicas y a la diferencia de visiones con respecto al tema (ideologías, escuelas económicas).
Fuente: Diario el Mundo, Venezuela

